viernes, 28 de mayo de 2010

Las Ciencias y el Método Científico Mapuche: ¿Una nueva visión o una visión ancestral?

Imagen: www.carampangue.cl

Sin duda nuestro pueblo posee conocimientos muy acabados acerca de la flora y fauna este gran territorio ancestral, sabiduría que surge de la interdependencia natural entre el Mapuche y la Ñuke Mapu. Podríamos agregar que el conjunto de conocimientos recabados por nuestros kuifikeche yem a través del tiempo ha sido sistematizado por medio del Kuifi Srakisuam lo que en mi opinión nos permite afirmar, sin ánimo de ser irreverentes (porque a más de alguno ya se le pasó por la cabeza), que existe una ciencia Mapuche relativa a la naturaleza: una especie de Ciencias Naturales Mapuche. Es más, tendríamos que incorporar al conjunto de las ciencias Mapuche al menos a (1) la medicina, que involucra aspectos espirituales y religiosos que la hacen más completa que la medicina occidental, y (2) a la astronomía, ciencia a la que me referiré prontamente por motivo del We Tripantu.

A pesar de la evidencia anterior, la sociedad dominante ha desechado el Kimün como conocimiento válido y al Srakisuam (pensamiento, raciocinio, forma de observar y entender el universo) como herramienta que permita llegar a una verdad comprobable. Agreguemos a esto que producto de los procesos de invasión español y chileno-argentino, se produjo un estancamiento en el desarrollo de nuevos conocimientos, es decir, el Kuifi Srakisuam fue perdiendo vitalidad. Dada esta situación, es importante que en la actualidad el Pueblo-Nación Mapuche empiece a darle importancia a este aspecto de nuestra cultura para que junto a las reivindicaciones territoriales, culturales, religiosas y lingüísticas, nuestras ciencias ancestrales retomen el lugar que antiguamente tenían y comiencen a generar nuevo kimün.

Importante dejar en claro que se tiene la impresión de que casi todo el conocimiento Mapuche (Kimün) ha sido generado en base al Mupiltun (religión, fe). La realidad indica que tanto el Mupiltun como el Srakisuam son medios válidos para generar conocimiento, es más, la interdependencia de ambos da solidez al Mapuche Kimün.

De aquí en adelante nos centraremos el Srakisuam como generador de Kimün.

Primero que todo ¿Qué es Srakisuam?

Srakisuam se compone, a mi modo de ver, de dos términos:
  • sraki: lexema o raíz del verbo srakin, “contar” y “calcular”.
  • suam: engloba las acepciones “necesidad”, “voluntad”, “deseo”, “intención” y, en algunos casos, “asunto”.
En general, somos muchos los que hacemos la equivalencia Srakisuam = cosmovisión. Pero tendríamos que agregar, atendiendo a la etimología de la palabra, que el Srakisuam engloba al aspecto aritmético-lógico del pensamiento Mapuche. Aquí encontramos operaciones básicas (sumar, restar), relaciones matemáticas del tipo “mayor, menor e igual que” (comparación entre dos cantidades), nociones espaciales (distancia, tamaño), nociones temporales, etc., en base a las cuales se construye una forma de “entender el entorno” (¿cosmovisión?). También habría que agregar al aspecto aritmético-lógico un aspecto filosófico propio.

Y… ¿Qué es una Ciencia?

Una ciencia según la Real Academia Española (RAE), institución elabora las reglas normativas del Winka Süngun, proviene del término latino scientĭa y se define como un conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales”.

Recuerdo que en algún momento de mi enseñanza básica, en una escuela rural de la actual comuna de San Juan de la Costa, nuestro profesor de “Ciencias Naturales” nos decía que las ciencias se regían por el Método Científico. En base a este postulado, realizamos varias y entretenidas experiencias en las que aplicamos una serie de pasos definidos que nos permitieron llegar a conclusiones que el profesor conocía de antemano.

Y… ¿Qué es el Método Científico?

En términos clásicos el Método Científico es un "conjunto de pasos fijados de antemano por una disciplina con el fin de alcanzar conocimientos válidos mediante instrumentos confiables". En lo que respecta a la etimología de la expresión, tenemos que meta proviene del griego y significa “hacia, a lo largo”, odos también proviene del griego y significa “camino”, y que, como se mencionó anteriormente, scientĭa tiene el origen latino “conocimiento”. Por tanto, etimológicamente Método Científico significa “camino hacia el conocimiento”, concepto que podríamos traducir al Che Süngun como “Kimün Srüpü” (suena bien, ¿No?).

Los pasos del Método Científico que tuvimos que aplicar en nuestros experimentos escolares fueron los definidos por el filósofo inglés Francis Bacon:

  1. Observar: Observar es aplicar atentamente los sentidos a un objeto o a un fenómeno, para estudiarlos tal como se presentan en realidad, puede ser ocasional o causalmente.
  2. Inducir: La acción y efecto de extraer, a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares, el principio particular de cada una de ellas.
  3. Construir una hipótesis: Planteamiento mediante la observación siguiendo las normas establecidas por el método científico.
  4. Experimentar: Probar la hipótesis.
  5. Demostrar o refutar de la hipótesis.
  6. Reportar las conclusiones: teoría científica, conocimiento válido.
Ahora, dado que en muchas ciencias no se puede realizar la experimentación, como en el caso de la física teórica, según el kimche Wikipedia una definición más general de Método Científico podría ser: "proceso de conocimiento caracterizado por el uso constante e irrestricto de la capacidad crítica de la razón, que busca establecer la explicación de un fenómeno ateniéndose a lo previamente conocido, resultando una explicación plenamente congruente con los datos de la observación".

A continuación comentaré algunas experiencias que he tenido y que me han llevado a la firme convicción de la existencia de “Ciencias” Mapuche, planteamiento que ya ha sido sostenido por varios peñi antes que mi.

ADVERTENCIA: En estas líneas se tratarán varios temas. Quizás demasiados. El lector o lectora evidentemente puede obviar lo que le parezca irrelevante.

Hace algunos años, en un trawün que realizó mi müchulla (“comunidad”) junto a algunos kimche del territorio Künko, apareció el concepto lüf-pisre como manifestación previa a la erupción de un volcán. Según se dijo, es una especie de “calor” que se mueve en la tierra a modo de serpiente y a la que hay que estar atentos porque es señal inequívoca de hay que estar preparados. En términos de etimología, lüf es “llama (de fuego)” y pisre es “granizo, nieve”. No olvidemos que en Che Süngun volcán recibe el nombre de wentepisre y que dentro de cada volcán reside un Pillan. Por tanto, para anticiparse a la erupción de un volcán, aparte de las advertencias entregadas por nuestros kuifikeche yem en los pewma y en las visiones de los ngenpin y machi, la Ñuke Mapu envía señales a todos los mapunche. El problema es que en la actualidad ya no somos capaces de ver las señales de la naturaleza… ¿Vimos las señales previas al Füta Nüyün (terremoto) de febrero?

Otra experiencia bastante aclaradora fue un provechoso nütramkan que se dio en mi müchulla respecto a la Medicina Mapuche: actualmente, en el antiguo territorio Künko, nuestra ancestral medicina se ha reducido a la “medicina naturista” en la que importan sólo las hierbitas y las recetas. No es difícil llegar a la conclusión que para que nuestra medicina logre la sanidad de la persona es necesario que dos componentes funcionen coordinadamente: el componente mupiltun (fe) y el componente lawentun (uso intencional y racional de los elementos sanadores que nos proporciona la Ñuke Mapu).

En el caso del mupiltun, es evidente que una persona que no confía en el tratamiento indicado por el/la machi y/o el/la lawentuchefü no logrará sanarse del mal que lo aqueja. Nótese que no hablamos del concepto enfermedad pues dicho concepto, en su forma tradicional, no encaja dentro del Srakisuam, lo que se deduce de su no existencia en Che Süngun: para el mapunche una alteración en la salud de una persona no es una simple consecuencia de la intromisión de “bichos” (virus, bacterias) que provocan un desajuste o desarmonización de algún sistema interno (metal o físico). Para el mapunche existe el kütran (dolor), manifestación física, mental y espiritual de que algo no anda bien en el entorno y en la o las personas. Habiendo kütran deben buscarse las causas del problema: una cirugía, la administración de antibióticos, las pastillas o el sicólogo, no pueden hacer frente a la globalidad del mal que origina el kütran… es necesario un tratamiento integral.

(Espero no haber escrito ninguna torpeza que ofenda a mis kuifikeche yem, porque no soy muy entendido en el tema de la medicina.)

Al parecer, en la actualidad la definición de enfermedad ya se parece más a una concepción Mapuche de las causas que originan el kütran, proceso que ya se ha visto en otros ámbitos.

Si nos centramos sólo en el lawentun, sin considerar el mupiltun (imprescindible componente mental-espiritual-religioso), actualmente sólo tenemos los restos de lo que fue una útil y compleja ciencia. Consideremos que:
  • Los actuales lawentuchefü han perdido el conocimiento de cuándo y cómo obtener los elementos de la Ñuke Mapu necesarios para elaborar curas (agua, hierbas, barros, piedras, cortezas, etc.).
  • Los elementos necesarios para la elaboración de curas se encuentran contaminados (por forestales, basurales, erosión, descuido, etc.).
  • Nuestros cuerpos están sometidos a constantes ataques: comemos basura, respiramos aire contaminado, bebemos agua con plomo, somos adictos a las pastillas (como en mi caso), etc.
  • Nuestra mente está influenciada por la occidentalidad.
Por tanto no es de extrañarse que muchos nos cuestionemos los resultados de aplicar la medicina tradicional en base a las consideraciones expuestas. Agreguemos a esta situación que actualmente muchas comunidades han accedido a financiamientos del estado chileno, a través de programas asistencialistas, con los cuales han creado viveros para tener hierbas medicinales a mano sin considerar que dicho lawen necesita crecer en su entorno natural bajo la protección de los ngen… Un problema que hay que atender.

Pero, ¿Cuál es el tema de fondo en el caso de la medicina Mapuche?

Intentaremos responder esta pregunta más adelante.

IMPORTANTE: me tomaré unas cuantas líneas para hacer un pequeño homenaje.

En toda agrupación humana hay hombres y mujeres que destacan por su sabiduría, por su rectitud, su fortaleza física/espiritual y bondad. Son personas que inspiran respeto con sólo verlos/as a los ojos, y que constituyen el orgullo de un pueblo o nación. Me imagino, por ejemplo, que los ingleses se jactarán de que Darwin haya dejado su huella en la ciencia y que los indios (de la India) tendrán como uno de los más grandes íconos de su historia a Gandhi. Como Mapuche Williche de estos tiempos considero que nuestro pueblo también tiene personas que pasarán a la historia y serán fuente de inspiración para las siguientes generaciones. Una de aquellas personas es Arturo Camiao Cumilef.

Quienes conocemos a don Arturo Camio sabemos que es un kimche (sabio), nosrche (persona recta), newenche (persona de gran fortaleza) y kümeche (persona bondadosa), los cuatro requisitos para ser un Mapu Ülmen o Apo Ülmen (cacique). Afortunadamente los procesos Mapuche Williche post-dictadura chilena permitieron que Arturo Camiao se convirtiera en la máxima autoridad del Künko kawün (Jurisdicción de San Juan de la Costa) desde principios de los años 1990.


Una curiosidad del Mapu Ülmen Arturo Camiao es que fue elegido por las comunidades en un proceso “democrático”, rompiendo la tradición ancestral por segunda vez en el territorio Künko ya que el predecesor de Arturo Camiao destituyó al Mapu Ülmen Mateo Panguil con ayuda de las fuerzas represivas de la dictadura chilena a finales de la década de 1970. Ya que tocamos el tema de la elección de un Mapu/Apo Ülmen, es importante mencionar que:

  1. Para elegir a un Mapu Ülmen Williche existe todo un ritual que incluye una serie de pruebas para verificar que él o los candidatos (descendientes de anteriores Apo Ülmen) posean las cuatro características antes mencionadas (kimche, nosrche, newenche y kümeche).
  2. Las “elecciones populares” no encajan el Kuifi Srakisuam, pues nuestros ancestros se dieron cuenta de los vicios en los que caen los electores y la facilidad con la que pueden ser influenciados.
  3. Por las razones anteriores, el candidato a Apo Ülmen tiene que demostrar previamente que es el mejor para el “cargo”.
En el caso del Apo Ülmen Camiao hay que decir que las cuatro características necesarias son evidentes en él, por lo que su elección estuvo acorde a lo que la tradición ordena.

Me imagino que el lector o lectora se estará preguntando: ¿Qué es un Mapu/Apo Ülmen? ¿Son todos los actuales Apo Ülmen aptos para su cargo? ¿Ha habido Apo Ülmen mujeres? ¿La “democratización” de la elección de un Apo Ülmen es un retroceso político-cutural? ¿Cómo se elegirán los futuros Apo Ülmen?

Quizás podríamos revisar este tema en otra oportunidad. Fin del homenaje.

Hasta no hace mucho estuve en la búsqueda del nombre en Che Süngun del conocido “monito del monte”, búsqueda que terminó cuando el gran kimche y filósofo Mapuche Arturo Camiao me enseñó aquella palabra que tanto buscaba, además de contarme algunas curiosidades de tan intrigante animalito. Revisemos antes algo de información del monito del monte:

Monito del monte
Nombres comunes: Monito del Monte, Yaca, Chumaihuén, Ngurrufilo.
Nombre “científico”: Dromiciops gliroides.
Longitud total: 228 – 250 [mm].
Cola: 102 – 130 [mm].
Hábitat: bosques templados húmedos de lo que hoy es Chile, habita entre los 36º y los 43º de Latitud Sur (Concepción a Chiloé), donde encuentra un sotobosque denso especialmente rico en especies como el colihue o la quila, comunidades arbustivas de mirtáceas con especies como arrayán o algunas otras especies arbustivas como el michay, que son su hábitat preferido.
Reproducción: Nacen en camadas y tienen de 1 a 4 crías al año. Las hembras poseen cuatro mamas para alimentar a sus crías y alcanzan su madures sexual al segundo año de vida.
Alimentación: Su alimentación es insectívora a base de larvas, crisálidas de polillas y mariposas. Durante el otoño también come frutos silvestres para acumular reservas en su cola, y así poder dormir todo el invierno, cuando escasea el alimento.
Depredadores: Sus depredadores principales son el zorro chilla y el Concón.

El monito del monte es un marsupial del orden Microbiotheria, considerado un “fósil viviente” ya que es una especie en un estado de transición entre reptil y mamífero. El monito del monte tiene una capacidad imperfecta de mantener su calor corporal (variaciones entre 8º a 10º, he incluso hibernar con procesos metabólicos mínimos), característica de los reptiles primitivos, al contrario de los mamíferos moderno cuyo calor corporal tiene fluctuaciones de hasta 1ºC, es por esto que es considerado un “reptil con pelo”. Si bien esta especie debió haberse extinguido entre los periodos Oligoceno y el Mioceno, es decir, entre 34 millones de años y 5 millones de años atrás, sobrevivió protegiéndose y adaptándose en los bosques del territorio Mapuche.

Otra característica llamativa de este animalito es su relación mutualista con el quintral. El monito del monte se alimenta de los frutos del quintral, dispersando las semillas a través de la defecación.

A continuación tenemos un video en el que podremos apreciar las características fisicas del monito del monte:



Según el Mapu Ülmen Arturo Camiao, el nombre en Che Süngun del monito del monte es teümell, palabra muy difícil de pronunciar en donde la “t” es una t interdental, y la “ll” una combinación de la “l soplada” Williche (que habitualmente represento como la combinación “sl” y que ha sido definida como una "l" lateral alveopalatal retroflejo sonoro) más el sonido de la “y”. Quizás podríamos escribirlo “t’eümesly” pero es muy enredado (por eso dicen que la palabra escrita jamás superará la profundidad y belleza de la palabra hablada). Ahora, según la información disponible en Internet y que no he podido corroborar en territorio wenteche, en Mapu Zugun el “monito del monte” recibiría el nombre de ngürüfilu (zorro-culebra), denotando las características reptilianas de dicho animal y sus características de mamífero, en donde lo de “zorro” provendría probablemente de los aullidos que emite. Habría que comprobar que nombre es de más antiguo, pero todo indica, como ha pasado en varias oportunidades, que el nombre en Che Süngun es de data más antigua o tiene un significado más propio.

El Apo Ülmen Camiao también me explicó que los teümell se mantenían dormidos en invierno, colgando de sus colas, y que a veces caían sin darse cuenta. Don Arturo asoció inmediatamente dicho comportamiento a una “hibernación”. Recordemos que muchos animales tienen periodos de letargo, estacional o nocturno, a causa de la baja de temperatura (picaflor, reptiles, insectos), conocimiento que es parte del antiguo Mapuche Kimün y que fue revivido por el Mapu Ülmen en nuestro pichi nütramkan. También me comentó, ahora en el ámbito del mupiltun, que los antiguos usaban la lengüita de los monitos del monte para obtener una capacidad oratoria “sobrenatural”: antes de ir a cualquier pleito judicial, los peñi llevaban una lengüita de teümell en el bolsillo para salir vencedores en la discusión (¡Esto explicaría el por qué algunas ñañas son tan buenas para alegar!).

Otra experiencia que voy a contar, no me sucedió a mí sino a mi chao (padre). Un día mi padre me contó que mientras visitaba a una reconocida lawentuchefü (médica) del sector de Lafkenmapu, la tremche (anciana) le contaba acerca de cómo se debe recolectar lawen: en primer lugar se debe realizar el efkutun o amomasrin correspondiente (mupiltun) y se deben tener ciertas consideraciones “técnicas” (srakisuam): “no se puede recoger cualquier hierba medicinal. Por ejemplo, la que está al lado del camino está sucia. Esa no sirve. Y tampoco se puede ir a cualquier hora” dijo la tremche. Mi chau le dijo “¿No?”, a lo que la viejita respondió “No, poh. Hay que ir a cuando tenga su color. No tiene el mismo color en la mañana que en la tarde”. Mi chau un poco contrariado le dijo “yo la veo igual a cualquier hora del día”… Se reiría seguramente la lawentuchefü. Finalmente agregó “lo que pasa es que usted no tiene ojos de Mapuche”.

Veamos que se puede concluir de todas las experiencias que he descrito:

  • En primer lugar, los antiguos Mapuche tenían una aguda capacidad de observación. Las observaciones que en cada generación se realizaban, fueron heredadas a las siguientes generaciones.
  • Actualmente hemos perdido la capacidad de observar. Sólo miramos.
  • Los fenómenos observados no fueron explicados solamente en base al Mupiltun (religión, fe, espiritualidad), también se utilizó el Srakisuam (pensamiento, raciocinio) como herramienta científica.
  • En base al Srakisuam se formularon hipótesis que explicaran fenómenos y/o dieran sentido a las observaciones.
  • En muchos casos se pudo experimentar para lograr comprobar dichas hipótesis: en la medicina, por ejemplo, la obtención de curas se obtuvo a través de la observación de la naturaleza y la combinación intencional de componentes (el “ensayo y error” y la casualidad también deben haber aportado).
  • En el campo de la medicina, sólo se heredaron las curas (como recetas) y su preparación. Lamentablemente se fueron perdiendo los pasos que los antiguos siguieron para obtener curas a los males de su tiempo (sobrevivió el Kimün y se fue perdiendo el Srakisuam).
  • Se deduce de todo lo anterior que el Srakisuam es el “Método Científico” Mapuche.
  • En general, la observación crítica y racional de la realidad permitió a los kuifikeche yem generar conocimientos válidos… ¡Nuestros antiguos también eran científicos!
En base a las conclusiones podemos dar respuesta a la interrogante “¿Cuál es el tema de fondo en el caso de la medicina Mapuche?”. Respuesta: la recuperación del Srakisuam como generador y limitador de una medicina Mapuche para los tiempos y condiciones en que vivimos. Es de esperar que nuestros/as machi y lawentuchefü no tengan que llegar a usar guantes ni instrumentos pasteurizados para realizar su atención, pues eso sería un “ahuincamiento” de nuestra medicina.

En lo que respecta a las Ciencias Naturales, el conocimiento está ahí: en nuestra tierra, en nuestros ancianos, en el abrir los ojos.

Para finalizar, ¿Se anima alguien a responder las siguientes interrogantes?:

¿Cuáles son los principios en los que se sustenta el Srakisuam?

¿Qué pasos existen en el Srakisuam para llegar a un conocimiento válido?

Fentei ta fachi koilatun. Mañumtueimi mai tañi küme wenüi.

3 comentarios:

  1. mmmm....Porque los mapuchen no producen, trabajan la tierra

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    1. La pregunta de anónimo demuestra un total desconocimiento no sólo de la cultura mapuche sino de todas las culturas originarias. Sería bueno que investigara y se informará antes de formular estas preguntas sin contenido ni sentido. Dr Guillermo Bahamonde Paillalef. Iñche Mapuchengen

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  2. Felicitaciones por todo este blog, espero que se desarrolle aún más para que toda esta cultura llegue a más personas ya que es muy valioso ! Haré mi parte en difundirlo :D

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