jueves, 17 de junio de 2010

El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche (Parte III)

Las últimas publicaciones a las que nos referiremos están basadas en las investigaciones Juan Ñanculef Huaiquinao: una es un artículo que aparece en el sitio Sapiensa.net (2005) y el otro es un reportaje del diario La Nación (2009). El primero es un artículo relativamente extenso, el cual visto desde una mirada occidental podría considerarse como una mezcla de postulados astronómicos con postulados astrológicos. Resumiré los puntos que aporten al tema que estamos tratando:

1. El peñi Ñanculef postula que nuestros antiguos tenían un calendario perfecto: “El Pueblo Mapuche generó hace miles de años un calendario de 13 meses de 28 días fijos cada uno con un ciclo anual de 364 días el TXIPANTU”.

2. “La fórmula matemática de los ciclos, estaba dado por la siguiente fórmula matemática y ha sido reproducida en muchos tejidos ancestrales, bajo la figura de la Cruz Cuadrada, o KALÜL CHE, como le llamamos ancestralmente a esta Cruz. (El Cuerpo Humano):

WÜLTEY = Q x T x A, (kiñe Warranka Wenu)

Donde:
Wültey es el ciclo que equivale al traslado de la tierra en torno al Sol.
Q, es la cantidad de traslado, y representa el Agua en muchas culturas es AQ’UA
T, es TÜWAY y es el tiempo, medido como (giros) en Mapuzugun.
A, es Antü (sol), Tantos soles. Años. Txipan-Antü, tantas salidas del Sol.
Kiñe Warranka Wenu = Elevado a mil.

Estos dibujos además de matemáticos constituían los grafemas de la escritura mapuche, que eran en total 12 grafemas explicativos de los ciclos y la lectura del pasado y del futuro. Constituyen ideogramas aún no develados, como el viaje del Alma por ejemplo, o el laberinto de la Machi.”

3. Respecto a la lucha de Kai Kai y Tren Tren (el agua versus la tierra), el peñi Ñanculef afirma: “el Pueblo Mapuche sabe que este es un proceso cíclico que se debe producir para bien o para [mal], de entre cada 12 mil a 16 mil años, con un espacio intermedio de MIL años, KIÑE WARRANKA, donde el Warranka representa el ciclo milenario” (ciclos básicos de 12.000 años).

4. Se puede concluir que el pueblo Mapuche cumple 12.477 años este 21 de junio de 2010, dado que cuando llegaron los españoles el calendario Mapuche indicaba el año 12.007 (1.540 del calendario occidental).

5. Existen ciclos intermedios de 64 años, 81 años y 144 años (cuadrados perfectos), basados en ciclos naturales.

6. Existen ciclos cósmicos de 1.000 años: “el sistema solar completo cambia de status, cayendo bajo la dominación energética de otras constelaciones, lo cual hace que vengan grandes cambios en la tierra por la influencia de esas energías”.

La segunda publicación es un reportaje del diario chileno La Nación, de junio de 2009, en el que Juan Ñanculef reitera la data del Pueblo Mapuche (más de 12.000 años), además de nombrar cuatro constelaciones Mapuche:
  • Willi leufü o río del sur (centro sur de la Vía Láctea)
  • Luan, galaxia del wemul o constelación de la cabra (aymara y occidental) al norte de la Cruz del sur.
  • Welu witxau filu, galaxia de la serpiente de dos cabezas, sur oeste de las Tres Marías.
  • Gül poñü o galaxia de las papas arrumadas, fondo izquierdo (oeste) de las Tres Marías.
Imagen 14: El Calendario Mapuche de 13 küyen.

Respecto a las investigaciones de Juan Ñanculef podemos decir que la idea tan difundida de los 13 meses de 28 días es una aproximación de la realidad, dado que entre una fase lunar y su repetición transcurren 29,53 días en promedio, es decir, unos 29 días, 12 horas y 44 minutos (aunque el giro completo de la luna alrededor del planeta Tierra es de aproximadamente 27,3 días, es decir, unos 27 días, 7 horas y 43 minutos). Y no es que quiera echar abajo las convicciones de muchos peñi y lamüen, pero se ha sobredimensionado la perfección del calendario Mapuche: hace unos meses calculé “a mano” los ciclos de la luna, con meses lunares de 28 días, y los ciclos del sol, con una traslación promedio de 365,25 días y concluí que los ciclos teóricos no coinciden con los ciclos observables (si hay alguien interesado le puedo pasar la planilla en formato Excel). Hice el mismo ejercicio con meses lunares de 29,53 días y la traslación del sol mencionada: llegué a los ciclos lunares de 19 años registrados por muchas culturas, fenómeno que atenderemos más adelante a través de ejemplos, por lo que concluí que nuestros antiguos seguramente contaban 12 meses y reservaban algunos días para la celebración del “año nuevo” (un desfase de 10,89 días para cada tripantu, “comodines” en términos de Ñanculef)… lo curioso es que suponiendo que para cierto We Tripantu hay una fase lunar determinada, digamos luna creciente, dicha conjunción de fenómenos debería repetirse de la misma manera cada 12.175 años (si es que mis cálculos están correctos), es decir, los calendarios lunar y solar se reinician (claro que en dicho periodo de tiempo se presentarán We Tripantu y lunas crecientes “casi” con las mismas características iniciales). En lo concerniente a la cantidad de meses de un año Mapuche, en el Arte de Luis de Valdivia se afirma que son doce, pero no he encontrado más fuentes orales o escritas que ratifiquen esta información.

Respecto a la fórmula matemática de los ciclos, que se supone comparten otras culturas de lo que hoy es Latinoamérica, necesitamos dedicarle un análisis en detalle para intentar comprender su lógica. Sólo diremos que es casi seguro que hay un error en lo que respecta a Kiñe Warranka Wenu (Elevado a mil) pues para todo número mayor que 1, al elevarse a mil produce un número inmensamente grande que supera por mucho el orden de las cuatros cifras. Trataremos de desentrañar esta fórmula cuando recopilemos más antecedentes. Por otro lado, respecto a la existencia de ideogramas Mapuche tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo, pero que no tengo información que respalde mi “tincada”.

Acerca de Tren Tren y Kai Kai, evidentemente estamos hablando de una narración que data de tiempos muy remotos, en el que territorio Mapuche estuvo sometido a una elevación “apocalíptica” del nivel del mar y/o grandes inundaciones, acontecimiento que nunca fue olvidado y que quizás (porque no es descartable) podría tener una data de unos 12.000 años… ¡Se imaginan! ¡Un relato de 12.000 años vivo en la memoria de una Nación! En mi opinión la lucha de Tren Tren y Kai Kai se volverá a repetir para dar inicio a un nuevo nacimiento, un nuevo ciclo.

Los ciclos intermedios propuestos por el peñi Ñanculef, no tienen sustento en ciclos naturales según lo que he podido averiguar, pero si tienen cierta lógica.

Teóricamente, el ciclo de 64 años indicaría una relación entre las vueltas que se dan en los Ngillatun Wenteche con el ciclo lunar. Sin embargo, en base a meses de 28 días se presentan distorsiones, pues si la traslación dura 365 días y el año lunar tiene 364 días (13x28), el calendario se atrasa un mes cada 28 años y no en 64 años. Además habría que considerar una pérdida de 0,25 días cada año, por lo que luego de 28 años habría un desfase de 7 días. La verdad creo que el ciclo de 64 años ha sido forzado, en base a una forma de hacer Ngillatun que no se conoce en la Fütawillimapu. Los otros ciclos intermedios y ciclos cósmicos deben ser entendidos desde la óptica del müpiltun (recomiendo al lector o lectora dedicarle un tiempo a la lectura de la publicación en cuestión).

Ahora, centrándonos en las constelaciones aparecidas en el reportaje de La Nación, lamentablemente no aparecen imágenes que expliciten las descripciones, sin embargo se constata la persistencia de nombres en Mapuche y de los astros aludidos, a excepción de los términos willi (sur), gül [ngül] (grupo, agrupación) y filu (culebra, serpiente). También llama la atención la traducción de luan, como wemul y no como guanaco.

(Continúa…)

3 comentarios:

  1. conversé con este caballero en un par de ocasiones, y me pareció que se notaba mucho su interés por "impactar" con ese tipo de cálculos a sus oyentes wigka, entre otras cosas afirmaba que los mapuche concían el valor de Pi, y así seguía siempre tratando de validar por igualación el conocimiento científico occidental. En resumen, creo que aunque ha investigado mucho, no es confiable, se nota que pone de su cosecha cuando le faltan datos. Por otra parte, cualquier investigador serio, sabe que no existe un calendario lunar-solar perfecto, porque simplemente la luna no se ajusta a los ciclos del sol... lo mismo ocurre con investigadores como Ziley Mora o Awkanaw, me parecen poco confiables porque justamente tratan de asombrar con palabras grandilocuentes, antes que presentar con humildad los fragmentos de este conocimiento ancestral, que lamentablemente se deterioró con el más de un siglo de dominación y empobrecimiento... excelente tu artículo, personalmente estaba convencido que melipal era la cruz del sur, chawün achawall las pléyades, y pünon choyke las tres marías, pero este artículo me hace ver que todo puede ser mucho más complejo...

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    1. Es como encontrar un universo dentro de este.... me maravilla la sabiduría de nuestros pueblos

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    2. llegar a hilar fino es imposible como ud dice... hay variaciones en el movimiento de la luna, más su derrataje de alejamiento que en miles de años ifluye y podemos seguir, lo que sí las culturas antiguas se regian por la luna. saludos

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