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jueves, 2 de febrero de 2012

Kanillo: un nütram de Zenón Rumian... Ñi l'aku


Hoy quiero compartir con todo aquel o aquella visitante, que se da el tiempo de leer cosas que a nadie parece importarle, un nütram de mi l'aku (el padre de mi padre) Zenón Rumian (Srüngi Antü) quien ya está en el pu alwe mapu (la otra tierra) a la espera de nuestro reencuentro para poder conversar allá lo que no se alcanzó a compartir en esta vida.

El nütram que presento en esta ocasión es la versión que él conocía respecto a Kanillo (¿Kangelu?¿Kanillü?¿Kangüllü?), ser que se desenvuelve tanto en el plano físico como en el espiritual y al que se le vincula con "el mal", la pobreza, la sequía y el sufrimiento.

Probablemente las y los no williche no tengan la menor idea de a quien me refiero... Quizás sea necesario que revisen este artículo:

Millalikan: El Ngillatun del Territorio de los Künko: la “Interrogación” (Parte IV)

El relato en cuestión fue registrado en una serie de cartillas llamadas "Historias de la Comunidad" por allá en el año 1995. Gracias a este nütram es posible aproximarse a la concepción mapunche williche del "bien" y del "mal", su interdependencia y límites difusos. Importante mencionar que la religión mapunche o mejor dicho el Kuyfi Müpiltun se aleja bastante de las imposiciones cristianas del "cielo", el "infierno", el "pecado", la "salvación" y "el juicio final", lo que no deja de ser bastante anecdótico para mí dado que mi abuelo era sumamente católico, resultado de 200 años de subyugación misional. Aún así tenía mucha claridad de cómo era nuestra antigua religión... Podría decir muy subjetivamente que era el mapunche casi perfecto.

Y sin mayor parloteo, aquí dejo "La historia del Canillo" transcrita textualmente del trabajo ya señalado:


Nombre relato: "La historia del Canillo"
Informante: Zenon Rumian
Sector: Pualhue

RELATO N° 5

"LA HISTORIA DEL CANILLO"

Habla una familia Mapuche que salía a trabajar en el día. Se hacían la comida con MUTI (mote), era la sopa que se preparaba con el trigo, la arveja, la yerba silvestre del campo y con bastante aliño. Este era uno de los alimentos que usaban los indígenas para alimentarse.

Esta familia tenía un niño menor llamado Canillo, era un niño pequeño que no crecía nunca, pasaron años y años y siempre estaba chiquitito y guatón.

Salían todos a trabajar al campo. El niño quedaba en la casa. Como era la costumbre no se preparaba comida a cada hora, sino que se preparaba una sola vez para todo el día, o a veces para dos días. La familia dejaba la comida guardada y al llegar en la tarde no encontraban nada. No se sabía que se hacía la comida, era tanta la comida y no había ni un perro ni un gato que se la pudiera comer, y todos los días lo mismo. De repente el dueño de casa, el papá, dijo: "Bueno, que esta pasando aquí, uno deja la comida, después llega con hambre y no hay nada". Sospechaban que podía ser el niño, ¿Cómo puede y dónde se va a echar tanta comida ese niño chico, y siendo que a él le daban de comer? Después dejaron colgada la olla en el caballete de la rukita, que era bien alto, igual se perdía la comida, seguían preguntándose, no encontra­ban ninguna explicación de lo que sucedía día a día.

Un día se les despertó la curiosidad y quisieron descubrir quien se comía la comida. Dejaron la olla arriba del caballete y salieron. Pero sólo se hicieron los que salían a trabajar y se quedaron afuera. Se fueron, se demoraron y después ellos miraron por la rendija de la casa, para ver que pasaba adentro.

Entonces Canillo, en cuanto quedó solo, él se estiró, creció para arriba y llegó hasta la olla comiéndose toda la comida. Ahí descubrieron quien era. El padre corrió donde su señora, que estaba más allá escondida, le dijo "mira ahí está, es el Canillo. No es buena gente, es el diablo que está aquí. Lo que vamos a hacer es tirarlo al agua. Si estoy seguro que es el diablo nada más, hay que tirarlo al agua". Ellos estaban a la orilla del mar, pescaron a Canillo y lo arrojaron dejándolo caer entre las profundidades del mar.

Desde que echaron al mar a Canillo, vino un calor que terminó con todas las sementeras, todas ellas se secaron. Pensaron que no iba a quedar nadie, iban a morir todos de hambre.

Y ahora ¿que hacer? Todo fue porque habían echado a Canillo al mar. Ahí nació la idea de hacer el NGUILLATUN, la rogativa, y por eso hicieron la primera rogativa. Toda la gente tuvo que irse al mar, hacer sacrificios, llevar harina tostada, mudai, diferentes alimentos para ir donde el taita Huentiao que ya estaba en el mar viviendo por mucho tiempo atrás.

El taita Huentiao vivía encantado en el mar de Pucatrihue. Los Mapuches caminaron hacia allí. Entonces dicen que Canillo voló del mar y se puso en el sol con una rama de Laurel Estaba ahí y él no iba a bajar hasta que hubiesen muerto todos ¿por que habían hecho eso con él? La gente va toda al mar rogándole a Canillo que bajara del sol, para que pase el claro, venga la lluvia y se pueda volver a tener las sementeras. Huentiao también rogó y le dijo a Canillo que "¿por qué no bajas del sol?, que cese la sequía y que haya otra vez comida, para que la gente no se muera de hambre".

Canillo dijo “¡NO!, yo no quiero, porque me hicieron ese mal tan grande".

Así pasó un tiempo con Canillo en el sol y la gente muriéndose de hambre. Parecía que nunca iba a acabar que nunca la gente volvería a comer, que el pueblo Mapuche iba a desaparecer.

No hallaban que hacer para que el Canillo bajara. Después acordaron y le dijieron: "Mira taita Huentiao, Canillo es soltero y ¿Por qué no le das una hija?, creemos que así puede bajar". Buena idea, dijo el taita Huentiao, si él quiere casarse con mi hija está todo listo, y así el podrá bajar. Le ofrecieron en la misma rogativa la hija y Canillo se rió y dijo: “Bueno, si verdaderamente me da la hija Huentiao, entoces ahí si que yo bajo”, y bajó del sol Canillo con su Laurel y después Taita Huentiao le dio la hija.

Y se celebró el casamiento en el mar en la misma rogativa con toda la gente. Huentiao le dijo a Canillo; "Tu te quedas aquí, en mí casa, como eres mi yerno y nunca más salgas a hacer daño". Desde entonces Canillo quedó preso, así se terminaron las sequías.

Ahí quedó la rogativa y la idea del taita Huentiao. Si algo sucede hay que recurrir al taita Huentiao, él puede controlar la lluvia, la sequía, etc.



¡Notable!, ¿Verdad?

Me imagino que ahora comienzan a entenderse algunas cosas: por qué se le ruega al Taita Wenteyao por el buen tiempo, cómo se conciben "el bien" y "el mal", los matrimonios "espirituales", etc... Y hablando de matrimonios, Wenteyao tuvo más hijas que también se habrían casado con algunos importantes entidades espirituales de la Fütawillimapu, llamados hoy indistintamente como ngen, uno de los cuales está en serio peligro de ser destruido.

Por qué no aprovechar de decir que extraño mucho a mi abuelo, su presencia serena, sus manos firmes como el metal que trabajaba en su herrería, su voz profunda, sabia, intimidante y a la vez tierna, sus nütram y chascarros varios... ¿Cómo no recordar y sorprenderse que con más de 80 años pudiera barbechar más un cuarto de hectárea a puro azadón y cuesta arriba? ¿Cómo no recordar sus efímeros arranques de mapuchismo?

Lamento no haber tenido la madurez y el tiempo para escuchar y entender sus historias, muchas de las cuales he olvidado.

¿Cuantas cosas que aún no comprendo estaban explicadas en sus nütram?

No lo sé.

Lo que sí sé es que cuando me toque partir a la otra tierra me sentaré junto a él, comeremos, beberemos y conversaremos por un largo rato.

viernes, 20 de enero de 2012

"La Civilización Mapuche Astronomía, Ciencia y Cosmovisión" - Juan Ñanculef


Por sugerencia de mi peñi-weñüi Gabriel, cuyo trabajo de 2008 comenté hace unos años atrás (ver aquí), he subido una presentación en Power Point (PDF) llamada "La Civilización Mapuche Astronomía, Ciencia y Cosmovisión" del investigador mapuche Juan Ñanculef, en el que expone sus convicciones e hipótesis respecto al conocimiento y visión de nuestro pueblo respecto de "las estrellas". Puede descargar el trabajo aquí:


En una apreciación general, me parece más bien una propuesta astrológica y numerológica que un trabajo que de cuenta de los conocimientos astronomicos Mapuche (los que evidentemente tienen un aspecto espiritual y religioso). Por otro lado es importante mencionar que ciertamente, y tal como lo señala David en un comentario en la parte 3 de mi publicación El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche, el peñi Juan Ñanculef trata de validar por igualación la (por el momento) fragmentaria astronomía de nuestro pueblo con la astronomía de la civilización dominante.

Como mencioné en alguna oportunidad, la intuición y "algo más" me dice que efectivamente hay ciclos y un calendario Mapuche propio (con sus virtudes y defectos), pero los ciclos señalados reiterativamente por Juan Ñanculef están errados... a menos que mis matemáticas ka mollfünche estén mal.

Queda a juicio del lector y lectora de estas líneas la validez del contenido presentado en el trabajo en cuestión.


Más para leer:

lunes, 9 de mayo de 2011

Algunos nütram y epeu en Che Süngun

Aprovechando la oportunidad comparto las traducciones al Che Süngun de algunos relatos que me pidieron realizar en tiempo récord hace algunas semanas (los 4 desde las 9 hasta las 12:30 hrs. de un día lunes), relatos de nuestra gente que fueron registrados por el Monkü Küsobkien y por el Centro Cultural Wechemapu, con apoyo de profesionales no mapuche que han sido un gran aporte por estos lados y de los cuales he aprendido mucho (me gusta reconocer a las personas que realizan un buen trabajo).

Y bueno, sin mayores preámbulos aquí dejo los relatos: Chi wentru, fil’kun engu (El hombre y la culebra), Chi nampülkafü (El viajero), Pu epu peñi (Los dos hermanos), Nowel Püllü (Toro Encantado).

Cualquier corrección nos será sumamente útil a todos.

Chi wentru, fil’kun engu
El hombre y la culebra

Kiñechi mai mülefui kiñe wentru ngapitulu kiñe uñuñ malgen engu. Srupafui tripantu welu mülelafui yall.

(Había una vez un hombre casado con una hermosa mujer. Pasaban los años pero no había hijos.)

Fillantü atrulefui chi wentru, ligkünowi… Füta kütran küpai.

(Este hombre todos los días estaba cansado, se puso pálido (blanco)… Se vino una gran enfermedad.)

Wentru küsoukülefui pu lemu, mamel’ katrükefui. Feita mo pekefui kiñe fil’kun ta ümagkülefui wente kiñe pu mamel’. Fachi wentru lepuntuyawi chi fil’kun, welu fil’kun wal’ mülepafui wente pu mamel’.

(El hombre trabajaba en el bosque, labrando (cortando) madera. En ese lugar veía una culebra que dormía sobre un palo. Este hombre se la pasaba espantando a la culebra, pero la culebra volvía estar sobre el palo.)

Amulu wentru ñi küsou mo, pu lemu, feiti uñuñ malgen sruka mo srumel mülekefui, tripalai nga.

(Cuando el hombre iba a su trabajo, en el bosque, su hermosa mujer se quedaba en la casa, no salía.)

Kiñe antü wentru pefi chi malgen ñi wesa femken: wentru tripai ñi sruka mo, welu sragin srüpü mo mülelu, wiñoi pu sruka. Powi chi wentru pu sruka mo welu mülelafui chi malgen. Feimo il’küi chi wentru, leftripai pu lemu.

(Un día el hombre notó que su mujer actuaba raro: el hombre salió de su casa, pero estando en la mitad de su trayecto, se volvió a su casa. Llegó a la casa pero la mujer no estaba. Entonces se enojó el hombre y salió rápidamente rumbo al bosque.)

Petu matu-amulefui pu lemu, katrusrupaeyeu chi fil’kun. Feimo ta wentru witrapüsrami ñi katsal, katrüi fil’kun ñi lonko. Eula katrülu chi lonko fil’kun, kütrankülewelafui chi wentru, atrulelafui, wal’ küpai newen.

(Mientras andaba por el bosque se le atravesó la culebra. Entonces el hombre levantó su hacha y le cortó la cabeza. Cortada la cabeza de la culebra, el hombre ya no estaba enfermo, no estaba cansado, retomó su fuerza.)

Powülu chi wentru ñi sruka mo, mülepai wesa pesrimontun: katrüngei malgen ñi lonko. Feimo kimpai ta feichi uñuñ malgen, wesa kalkuche ta ngefui.

(Cuando llegó a su casa, había una horrible pesadilla: la mujer tenía la cabeza cortada. Supo entonces que su hermosa mujer era una “bruja”.)


Chi nampülkafü
(El viajero)

Kiñechi mai mülefui kiñe wentru, Künko mapu mo ta mongelu, kuñifal che nienolu iyal tañi iyalu.

(Había una vez un hombre de San Juan de la Costa, muy pobre que no tenía como alimentarse.)

Kiñe antü tripai ka ke mapu, cheu ta ini no srume kimlayafueyeu. Amui, amui chi wentru l’afken mo ta powi.

(Un día salió a otras tierras, donde nadie lo conociera. Camino, camino el hombre hasta que llegó al mar.)

Mülelu chi wentru pu l’afken mo, kollof ka luche isrüpukefui. Srupai kiñeke antü: “fachi tuwe kümei ta mongeya. Mülei al’ün ke l’afken iyal” srakisuami.

(Cuando llegó al mar, se alimentaba de cochayuyos y luche. Pasaron los días y pensó “Está es buena tierra para vivir. Hay mucho alimento en el mar.”)

Fillantü tripakefui kiantualu l’afken mongewe: kollof, ulte, yupe, loko, lüga, luche, piwüsr ikefui. Kiñe antü akui ñi üwelen sruka mo welu mülefui seumakünolu iyal. “¿Ini küpai inche ñi sruka mo? ¡Mongelai che ta fachi pu mapu!” pisrki. Wentru lloftulewefui kiñe che ñi akun.

(Todos los días salía a buscar alimento del mar: cochayuyo, lunfos, erizos, locos, luga, luche y piures comía. Un día llegó a su solitaria casa pero la comida ya estaba preparada. “¿Quién vino a mi casa? ¡Está tierra está deshabitada!” dijo con sorpresa. El hombre quedó esperando la llegada de una persona.)

Eula srangi antü mülelu, l’afken mo tripasrki kiñe uñuñ malgen, kiñe “shumpall” ta pingi.

(Cuando ya era mediodía, salió repentinamente del mar una hermosa mujer, al que se le llama “espíritu del agua”.)

Nütramkai wentru ka malgen engu. “Nielan küsou, lamüen ¿Pepi-küsou tami pu sruka?” sramtui chi wentru. “Femaimi, lamüen” llou-süngui chi malgen.

(Conversaron el hombre y la mujer. “No tengo trabajo, hermana ¿Puedo trabajar en tu casa?” preguntó el hombre. “Así lo harás, hermano”, respondió la mujer.)

Al’üpu amui engün, powi kiñe füta sruka. Feiti wentru küsowi epu antü, kintui mamül’ tañi katrüal. Fei ñi küsou mo, “shumpall” elufi kiñe tronü milla pañilwe. “Ini no srume nütramnentulayafimi fachi süngu” feipi chi malgen.

(Caminaron una larga distancia hasta llegar a una gran casa. El hombre trabajo dos días buscando madera para picar. Por su trabajo, el “espíritu del agua” le dio un puñado de oro. “A nadie le contarás este asunto” dijo la mujer.)

Nielu milla pañilwe, ñi mapu mo wiñoi chi wentru. Trüyülefui chi wentru.

(Teniendo oro, el hombre se volvió a su tierra. Estaba muy contento.)

Srupai kiñeke küyen, afi milla pañilwe. “Mülei kiñe küme küsou tayeu pu l’afken” pifi chi wentru ta kiñe wenüi.

(Pasaron los meses y se acabó el oro. “Hay un buen trabajo allá en el mar” le dijo el hombre a un amigo)

Amui pu shiweñ, powi chi pu l’afken. Kintui pu sruka welu mülewelafui. Wiñolu pu wentru, soi kuñifall mülewepai engün. Monkü che ayetufi ta feichi pu wentru.

(Se fueron los compañeros hasta llegar al mar. Buscaron incesantemente la casa, pero ya no estaba. Al volver los hombres, quedaron más pobres. Todos se burlaron de aquellos hombres.)

Pingefilmi kiñe elkangechi süngu, nütramnentulayafimi. Nütramnentufilmi, wesa pewün müleai müten.

(Si alguien te dice un secreto, no lo cuentes. Si lo cuentas, sólo habrá calamidades.)


Pu epu peñi
(Los dos hermanos)

Kiñechi mai, amulu kiñe ngisre lemuntu püle, truftui ñi fücha peñi, pangi ta ti.

(Una vez, andando un zorro por el bosque, se encontró con su hermano viejo, el puma.)

“Mari mari, peñi ¿Kümeleimi famo?”, pi ngisre.

(“Te saludo, hermano. ¿Estás bien?”, dijo el zorro)

“Mari mari, pichi peñi. Kümelen fa. ¿Eimi ka?”, pi chi pangi.

(“Te saludo, hermanito. Estoy bien, ¿Y tú?”, dijo el puma.)

“Küme mongekan, welu küpa-il’otuafun, fücha peñi”, süngui chi pichi peñi.

(“Vivo bien, pero quisiera comer carne, hermano viejo”, habló el hermano pequeño.)

“¡Numeayen mai kiñeke meumeutu!”, pisrki chi fücha peñi.

(“¡Vamos a agarrar unas ovejas!”, dijo animadamente el hermano viejo.)

Tripai pu epu shiweñ kintualu pu meumeutu, welu numelai kiñe no srume.

(Salieron los dos compañeros a buscar ovejas, pero no cazaron ni siquiera una.)

Numenolu meumeutu, il’küi chi fücha peñi, feimo ¡¡¡Waaaarrrgggg!!!, wisrarküi… Il’otui ñi pichi peñi piam.

(Como no agarraron ovejas, se enojó el hermano viejo, entonces gritó “¡¡¡Guaaaaarrrrrggg!!!” y se comió a su hermano pequeño, dicen.)


Nowel Püllü
(Toro “Encantado”: Es el espíritu de algún antepasado que toma la forma de algún ser para ayudar a sus descendientes cuando éstos realizan el “efkutun” y mantienen el Che Süngun.)

Kuifi antü pikefui kiñe tremche, Pulotre mapu mo ta mongelu, mülefui kiñe müchulla nielu al’ün kuse trankal. Fachi pu trankal, “waka” ka pingei, nielai nowel, welu fillantü mülefui küme pichi ke trankaltu.

(Antiguamente, contaba una abuelita del sector de Pulotre, había una familia que tenía hartas vacas que no tenían toro, pero que todos los años tenían muy buena crianza.)

Seuma akulu kuse trankal ñi nowel suamken, monkü muatuki, femngechi mai küpakefui fachi Nowel Püllü mongelu kiñe pichi pulli iñau malal mo.

Cuando llegaba el tiempo en que necesitaban un toro, bramaban todas, así lograban que viniera el “Toro Encantado” que vivía en un cerrito cerca del corral.)

Küla pun muatukefui pu “waka”, feimo akufui chi füta nowel, newentu konpafui pu malal mo.

(Las vacas bramaban tres noches, entonces llegaba el gran toro que por la fuerza entraba al corral.)

We Tripantu akulu, fücha ngensruka efkutukefui kiñe füta uñuñ trankal. Kiñe srag tsasro opungekefui mol’fün trankal mo, srümulkefui chi tsasro pu malal konpawe. Feimo ngensruka nentukefui kiñe amomasrin, Che Süngun süngukefui müten. Nowel Püllü küme pefui fachi efkutun, feimo küme ke kullin niekefui chi müchulla.

(Cuando llegaba el mes de junio, el Año Nuevo Mapuche, el viejito dueño de casa sacrificaba un hermoso animal. Se llenaba un jarro de greda con la sangre del animal y se enterraba en la entrada del corral. Entonces el viejito hacía una oración en Che Süngun. El “Toro Encantado” venía con gusto su ofrenda y por eso la familia tenía muchos animales.)

Srupai pu tripantu, fücha ngensruka lapai. Wekeche efkutuwelai, nentuwelai amomasrin, müpiltukelai ngensruka ñi femken.

(Pasaron los años y murió el viejito dueño de casa. Los jóvenes ya no hicieron sacrificios, no realizaban oraciones, ya no tenían fe en lo que el dueño de casa hacía.)

Feimo Nowel Püllü küpawelai: lai monkü pu kullin, kasra mo amui pu wekeche, üwelepai chi mapu.

(Entonces el “Toro Encantado” ya no vino más: murieron los animales, los jóvenes se fueron a la ciudad y la tierra quedó desolada.)

Süngunoliyen tayin kewün, efkutunoliyen inche pu kuifi ke püllü, fil’ süngu wesa tripayai, welu nütramkaliyen inchen Che Süngun, nentuliyen inchen kuifi müpiltun, küme mongen nieayen.

(Si no hablamos nuestra lengua y si no realizamos ofrendas a nuestros espíritus ancestrales, todos nuestros proyectos saldrán mal, pero si usamos nuestro Che Süngun y practicamos nuestra fe, siempre viviremos bien.)

martes, 1 de febrero de 2011

La reconstrucción de la Fütawillimapu (y un desahogo)

Importante 1: El autor detrás de estas líneas se tomó la libertad de escribir de forma muy personal y subjetiva esperando generar cercanía con aquel lector o aquella lectora de paso por este espacio virtual.

Importante 2: En este texto se emplea el calendario winka.

Voy a comenzar estas líneas agradeciendo a todos mis peñi, lamüen y wenüi por:

i. Los comentarios expresados en este blog, tanto constructivos como destructivos, pues me demuestran que el contenido publicado genera inquietud y es un aporte a la reconstrucción de la Fütawillimapu.

ii. El respaldo que nos han dado respecto a la creación de programas educativos, específicamente Tañi Lofche (noviembre de 2009), Pu Kullin (enero de 2010) y Ayekantun (enero de 2011). Esperemos les gusten las próximas mejoras y los nuevos programas que desarrollaremos (mucho más complejos).

¡¡¡Llituayen mai!!!

En estos últimos meses, en los que este blog quedó medio bota’o, he tenido algunas experiencias que me gustaría compartir y que obviamente se enmarcan dentro los objetivos que pretendo lograr con éste y otros medios:
  • delinear un punto de partida para la consolidación de una "Historia de la Fütawillimapu" desde nuestra perspectiva Mapuche Williche, así daremos claridad a nuestros objetivos como Pueblo-Nación

  • mantener siempre presente en la memoria los hechos históricos y los personajes trascendentales de la Fütawillimapu

  • recuperar, revitalizar y actualizar el Che Süngun, la variante territorial más hermosa y más desdeñada de la Lengua Mapuche

  • redescubrir al srakisuam como guía en la generación de nuevos conocimientos Mapuche

  • aportar al despertar del kuifi müpiltun, nuestra antigua religión, para limpiar nuestros pülli de elementos pertenencientes a religiones extrañas basadas en axiomas que nada tienen que ver con nuestras creencias

  • abordar aspectos de la cultura Mapuche que normalmente no ocupan la “agenda” de las organizaciones tradicionales y funcionales actuales (por ejemplo, Astronomía Mapuche)

  • difundir los avances en materia de derechos de pueblos preexistentes y naciones ancestrales (comúnmente llamados “pueblos indígenas”)

  • generar una mirada “distinta”

  • diseñar soluciones que faciliten la consecución de los objetivos anteriores en base a la “realidad” que nos ha tocado vivir: programas interactivos, videos, audio, guías, libros, etc.

  • otros que pululan por mi lonko pero que no he aterrizado con letras.
Fütawillimapu.org, esperando el salto

Desde marzo de 2010 comencé a dedicarle bastante tiempo al sitio www.futawillimapu.org, provocando que Millalikan quedara kuñifal. El esfuerzo empleado ha brindado sus frutos: en estos tres años desde que soñamos con esta idea llevamos más de 20.000 visitantes (IPs que visitan) y más de 45.000 páginas vistas, alcanzando un record de 2.627 visitas en el mes de noviembre de 2010 y 4.779 páginas vistas en septiembre del mismo año: ¡¡¡Cerca de 90 visitas reales en promedio al día!!! (no infladas como las de otros sitios en que las “páginas vistas” se cuentan como “visitas”).

Considerando que Fütawillimapu.org es un sitio pequeño, llego a la conclusión de que ya estamos consolidados en la web.

Aprovechando la ocasión me gustaría referirme a la huelga de nuestros prisioneros Mapuche y las consecuentes (e inéditas) movilizaciones en Chausrakawün (Osorno).

Durante el desarrollo de los acontecimientos traté de que Fütawillimapu.org hiciera hincapié en lo que los medios oficiales no resaltaron y expresara lo que la prensa maliciosamente ocultó. Si bien no pude estar en todas las movilizaciones, tuve mis pechuntufü que recopilaron toda la información para difundirla en la web gracias a lo cual, y según se me ha dicho, en otros territorios Mapuche se informaron de todo lo que paso en la actual ciudad de Osorno… A pesar de esto, me queda la sensación de que como territorio pudimos haber hecho más en términos comunicacionales.

Si bien estamos muy contentos por el logro del sitio web Mapuche Williche, creemos que este medio no ha dado el salto que soñamos. Cuando en un inicio nos planteamos la creación un sitio web en el seno de mi müchulla (2008), queríamos lograr una mezcla entre Mapuexpress (el referente informativo Mapuche por excelencia) y una biblioteca virtual, es decir, un sitio con información de carácter temporal (desde una perspectiva propia) y atemporal (más allá de la coyuntura).

Otra característica que queríamos y queremos lograr (y que sustenta la anterior) es que Fütawillimapu.org sea un espacio abierto en el que todo aquel Mapu Ülmen, lonko, wesrkin, peñi, lamüen o müchulla pueda publicar sus noticias, artículos de opinión o investigaciones para que hubiese multiplicidad de opiniones y fuentes de kimün que aportasen a tomar decisiones acertadas a todo nivel de organización. Lamentablemente no hemos podido lograr este aspecto y por lo mismo actualmente Fütawillimapu publica mayormente noticias de otros medios winka y uno que otro artículo mío y de mi chau… Evidentemente nosotros dos no podemos representar el pensamiento de todo un territorio.

Hace unos días una lamüen me preguntó por chat si leí su invitación y si iba a asistir a una reunión de Wallmapuwen en Osorno (vía Facebook), a lo que respondí que en lo particular no compartía el planteamiento político de dicho partido, pero que al tratarse de actividades realizadas por los peñi con mucho gusto le haría toda la difusión a mi alcance, si ella me permitía hacerlo. La lamüen, que afortunadamente no es de aquellas personas que poco menos que se ofende cuando alguien no comparte su pensamiento, agradeció el gesto (que para mi es un deber). Agregué que cualquier información al respecto me la hiciese llegar para aportar con la difusión.

¿Cuál es el punto?

Quizás no nos llegue información debido a que no generemos confianza o a que se piense que podríamos censurar o manipular lo que se nos envíe. Lo cierto es que tenemos ciertos criterios simples:
  • Las informaciones, publicaciones o noticias deben surgir de las comunidades u organizaciones Mapuche del territorio williche (Lanko hasta Füta Wapi Chilwe): no le hacemos propaganda a ningún partido político (sea de izquierda, centro o derecha), ni al gobierno de turno, ni a ninguna posición política no Mapuche, ni a religiones extrañas, etc.

  • Fütawillimapu.org no se hará parte de una denuncia o ataque personal entre Mapuche. Respecto a terceros no Mapuche o instituciones, sólo si se presentaran pruebas o diéramos fe de dicha situación (se juega la credibilidad del sitio y de nuestro territorio).

  • Sentido común.
Por tanto, cualquier información que nos llegue y que cumpla los criterios anteriores será publicado en forma íntegra y gratis (la mantención del sitio sale de nuestro bolsillo). En forma personal me comprometo a no aplicar ninguna modificación o censura.

Aprovechando la ocasión (otra vez), aquí dejo el mail para que pueden hacernos llegar sus informaciones en formato Word (.doc): futawillimapu@gmail.com.

Sabemos que hay muchos peñi y lamüen muy concientes de la realidad y muy informados, sus publicaciones harán que Fütawillimapu.org se convierta de una vez por todas en el “Espacio Mapuche Williche en Internet”.

Cimentando la Historia de la Fütawillimapu

En agosto de 2010 comencé a dictar (¡Guau! ¡Qué palabra!) un curso de historia y lengua williche llamado “Tayin Kuifi Süngun Ñi We Choyün” que aún no termina. La parte de historia se llamó “Historia de la Fütawillimapu” y consistió en 4 sesiones de dos horas de duración realizadas en la Sruka Comunitaria de la Asociación “Amuayen Muntu” en Osorno (Población Schilling).

En las cuatro sesiones revisamos desde los orígenes de nuestra nación hasta los sucesos del año 2009 a través de diapositivas basadas en una presentación que realicé en febrero de 2010, en el marco de la “3ª Semana Cultural Williche” realizada en mi comunidad, acompañadas de un resumen del periodo (fotocopias). Creo que los resultados fueron los esperados para un curso de pocas sesiones, considerando además que el grupo era muy heterogéneo en todos los sentidos.

Para lograr que la mayor cantidad de peñi y lamüen tuvieran acceso a la información, estimamos necesario postular a recursos del “papito estado” dado que la autogestión todavía no nos da para tanto. Es así como la mayor parte de los recursos son para fotocopias de guías y material anexo. Además todo el material del curso se “subió” al sitio www.futawillimapu.org, en la siguiente dirección:


Pero mi interés por la historia ya tiene su historia (perdón por el juego de palabras).

Mis primeros acercamientos se dan el año 2003, cuando por razones de estudio estuve en la capital del país de “al lado” (Santiago). Durante mi estadía en dicha ciudad, aparte de participar en el movimiento Mapuche de esos años (exigiendo justicia por el cobarde asesinato del weche Alex Lemun), pude visitar con cierta frecuencia la Biblioteca Nacional (de Chile) en donde encontré los textos originales del Memorial de 1894 y el Memorial de 1936. Recuerdo con nostalgia las horas que pasaba transcribiendo extractos a mano, información con la que mi comunidad elaboró unas cartillas para distribuir en otras comunidades (Fondart, 2004), dado que dichos documentos no se pueden fotocopiar ni escanear.

Lo gracioso es que luego me enteré que el Mapu Ülmen de mi territorio, Arturo Camiao, tenía una copia del Memorial de 1936. Se la pedí, la escanee y la subí a la web el año 2008 en la siguiente dirección:


Importante mencionar que mi padre publicó el Memorándum del Memorial de 1936 en el artículo “La Organización Huilliche”, aparecido en la revista Nütram del año 1987 (¡Notable!).

Al año siguiente ya estaba en Temuko, la que según muchos es la “capital del País Mapuche”. Estando en la Universidad de La Frontera, en la que conocí a mis peñi (un saludo para el “Trana”, el “Anti”, el “Flaco”, el “Primo”, el “Walter”, el “Torres Linko”, al peñi “Harvey” que ahora está con Leftraru y Pelontraru, y muchos otros que por motivos de economía de letras no escribiré) con los cuales aprendí y sigo aprendiendo mucho, también pude seguir ahondando en nuestra historia a través de una investigación que tuve que realizar en un ramo electivo que se llamaba “Relaciones Interétnicas y Políticas Indígenas en Chile” en la que me apropié de algunos elementos teóricos winka para entender nuestra historia. En dicho electivo del primer semestre del año 2004, teníamos que elaborar una investigación de 15 páginas de los temas estudiados en el ramo. Ciertamente, y como sigue ocurriendo, el mayor interés es estudiar los procesos históricos en los territorios Wenteche y Nagche, situación que se dan tanto con los investigadores winka como entre los mismos peñi, incluso entre los Williche (las generaciones actuales específicamente), por lo que conversé con el profesor (Aldo Vidal) y me permitió realizar mi investigación con el tema “Pu Williche Lonko ta Fütawillimapu mo” (Los Lonko Williche de la Fütawillimapu), en donde el caso a estudiar era “Caciques Williche de la Provincia de Osorno (Chaurakawün)”. Como el lector o lectora observará, ocupé mal el termino lonko, pues los llamados caciques (principales) eran llamados Mapu Ülmen (actualmente Apo Ülmen) y los caciques “comunes” o de más bajo rango, los Lonko y algunos Ülmen (Gülmen). Es evidente que en esa época tenía mucha influencia del Mapu Zugun.

Volviendo al trabajo en sí mismo, “Pu Williche Lonko ta Fütawillimapu mo” me obligó a buscar todas las fuentes de información posibles. Fue en ese momento en que me di cuenta que buena parte de la información ya había sido recopilada por mi chau en la época del lamentablemente poco reconocido “Monkü Küsobkien”.

Sin embargo, y como acostumbro en estos temas, nunca me quedo con la primera información que tengo, incluso la pongo en duda, hasta encontrar varias fuentes que la validen (lo mismo le recomiendo a usted peñi, a usted lamüen). Seguí investigando en la Biblioteca del Instituto de Estudios Indígenas, en donde encontré más información de excelente calidad.

Completé mi investigación con algunas publicaciones y trabajos que me conseguí por ahí de los conocidos Eugenio Alcaman, Rolf Foerster, Raúl Molina, Jorge Vergara y otros.

También fui a la Biblioteca de Osorno (la de calle Bilbao), pero como que los funcionarios no me recibieron muy bien cuando pedí los diarios y libros respecto al tema. Sólo pude revisar el libro de Horacio Zapater “Los aborígenes chilenos a través de cronistas y viajeros” (un buen libro). No era la primera vez que me pasaba algo similar en todo caso.

¿Cómo resultó el trabajo? Para tener 19 años salió “a toda madre”, dado que me obsesioné con lograr un buen trabajo: Más allá del 7 en el trabajo y el 6,6 en la presentación (¡Ejem!), adquirí una perspectiva muy aclaradora respecto a los procesos históricos en nuestro FütalMapu, específicamente en los antiguos territorios de Künko, Külakawün y Chausrakawün.

En el trabajo tomé como eje de análisis la legislación “indígena” del estado chileno para presentar sus efectos en territorio Williche y la consecuente respuesta de los Mapu Üllmen, dentro los grandes procesos ocurridos en la Fütawillimapu. Todavía sigue siendo efectiva esta forma de revisar y difundir nuestra historia, pero me gustaría experimentar con otras perspectivas.

Con el pasar de los años fui acumulando más información, incluso pasé varios días comiendo agua con harina tostada porque me gastaba el dinero en fotocopias de libros y trabajos, que hoy guardo como un tesoro. El recordar esos momentos me abre el apetito. Y como no recordar las conversaciones con mi padre, con los Mapu Ülmen y otros fücha de mi territorio… Se aprende mucho.

Y el año 2007 se me ocurrió hacer un blog. “¿Qué nombre le pongo?” pensaba.

Un día vi una pintura del peñi Francisco Cañupan y ¡Paf!... Todo se volvió claro: Millalikan, el toki de Wenteyao. Así con la inspiración de aquel “sargento” que guía al küsrüf, al meulen y al mawün, quise aportar a la difusión de nuestro srakisuam, nuestro kimün, nuestro kuifi nütram y nuestros wesrkün nütram. Y creo que Millalikan ha sido un aporte (al menos no genera indiferencia), lo que se evidencia con la gran cantidad de visitas y de páginas vistas, además de los comentarios y mails.

De todos los temas históricos tratados en este blog es sin duda la “Matanza de Forrahue” el que más se ha difundido, lo que me alegra de sobremanera porque he contribuido a que nuestros ejecutados no sean olvidados. También he publicado información respecto al “cacicado" y otros temas… Espero seguir haciéndolo.

Así llegamos al año 2010 del calendario winka, como mencioné realicé el curso de historia, y luego aparecieron dos publicaciones muy interesantes: “Memoriales Mapuche-Williches. Territorios Indígenas y Propiedad Particular (1793 - 1936)” de Eugenio Alcaman y “Prensa y Población Huilliche: Construcción de la “Otredad” a través del discurso del diario La Prensa de Osorno. 1930 – 1973” de Carolina Carillanca.

El primer trabajo se divide en dos partes: la primera presenta un contexto histórico del periodo 1793 a 1931, abordando la legislación, sus orígenes y sus efectos en territorio williche de una manera formal pero cargada de cierta rabia e impotencia (algunas descripciones de los acontecimientos son muy crudas). En lo personal considero que este apartado llena varios vacíos no abordados por otros autores respecto al mismo periodo y ahonda más en los orígenes de la legislación que afectó a nuestros antecesores, aparte de entregar detalles muy sabrosos que hasta ahora yo no sabía y que me ayudan a completar el puzzle de ciertos procesos. En lo que respecta a la segunda parte, agradezco al autor por hacer público el Memorial de 1894 y las cartas del periodo 1905 – 1932, pues el 99,999% de los williche jamás hubiese podido conocerlos.

Aprovecho de comentar que envíe varios mails y realicé al menos dos llamadas a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) para que me permitieran fotocopiar el Memorial de 1894 o que fuese publicado en formato PDF en el sitio www.memoriachilena.cl. Evidentemente no me pescaron (¡Viva la democracia y el derecho a la información!).

Dado que tanto los Memoriales de 1894 y de 1936 no se pueden fotocopiar, al igual que las cartas, el peñi Eugenio Alcaman transcribió a mano TODOS los documentos. Por tal razón reconozco su trabajo.

En lo que atañe al segundo libro de la estudiante de historia Carolina Carillanca, nos encontramos con un trabajo de gran esfuerzo pues la lamüen transcribió una importante selección de las noticias aparecidas del diario “La Prensa” de Osorno entre 1930 y 1973, gracias a lo cual podemos continuar el proceso de reconstrucción histórica: al cruzar la información oral, con las publicaciones de los investigadores Mapuche y winka, y ahora con las informaciones de la sesgada prensa osornina, tendremos un panorama más completo de estos últimos 80 años, por lo que el libro en cuestión es un gran aporte.

El libro de la lamüen Carolina comienza con el prólogo de Fabián Almonacid (Universidad Austral de Chile), para luego pasar a la presentación (Memorias de Diarios) y luego presentar la selección de noticias en cinco capítulos: (I) Noticias de Portada, (II) Cuerpo Editorial, (III) Noticias del País, (IV) Noticias Regionales y (V) Noticias Locales.

Después de revisar rápidamente el libro, ciertamente hay mucho por analizar, es un gran generador de nuevo kimün. Sin embargo hay noticias que no aparecen: a mi chau le parece extraño que no se mencione el caso del "Gallito Catrilef" (Ver material de la sesión Nº4 del curso de historia Tayin Kuifi Süngun Ñi We Choyün) dada la relevancia que tuvo. Por otro lado, si bien la ordenación es útil para los propósitos de la autora, considero que las noticias debieron ser presentadas en orden cronológico para facilitar la comprensión de cada periodo (hay que hojear mucho, ¿O será mi flojera?).

Hay un punto que no puedo dejar pasar: la presentación en sociedad de ambos libros (el llamado "lanzamiento"). En ambos casos, la participación de los afectados, es decir, nosotros los peñi (y las lamüen también), especialmente los de nuestras müchulla, fue nula. Sólo don Antonio Alcafuz, Mapu Ülmen de Külakawün, pudo hacer uso de la palabra durante el lanzamiento del libro del peñi Eugenio Alcaman. Me dio cierta pena y cierta risa observar que al momento de lanzar los textos lo presentadores hablaran de que la prensa ha construido la "otredad" o de que la sociedad no otorga participación a nuestra ETNIA ¡y en dichas mesas no había ningún Mapuche Williche! En fin. Ya estamos acostumbrados al despotismo.

Lo más grave del asunto es que los organizadores de los lanzamientos no consideraron la entrega de los textos a las comunidades, privilegiando a personas y organizaciones que nada tienen que ver con nuestro pueblo (ex "autoridades" de la Concertación, partidos políticos, académicos que lucran con nuestro kimün, entre otros). Con justa razón hay varios peñi y varias lamüen muy molestos.

Pero que no se mal entienda: los trabajos realizados son un aporte y es nuestro deber sacarles el jugo.

Afi.

Programas interactivos

Como aparece mencionado más arriba, desde noviembre de 2009 hemos sacado a luz tres programas educativos interactivos: Tañi Lofche, Pu Kullin y Ayekantun, todos frutos de la autogestión a pequeña escala. Empleamos recursos muy básicos, pero cada vez les sacamos mayor provecho.

En lo que respecta a Ayekantun (versión 1.0), espero subir una descripción después de lanzar la siguiente versión (1.1) en la que aparecerán nuevas y entretenidas actividades.

Tañi Lofche también tendrá una revisión para efectuar mejoras, que espero realicemos pronto.

Estos programas los vendemos a un valor que consideramos razonablemente bajo ($2.500.-), a excepción de Tañi Lofche que es gratis. Aprovechando (¿¡Otra vez!?) la realización del Festival Campesino de Osorno nos instalamos con nuestros programitas para ver cómo nos iba, quizás sin muchas esperanzas de mi parte porque llovía bastante… ¡Y nos fue la raja!

Gracias a las conversaciones con las personas que nos respaldaron surgió la sugerencia de una lamüen de Füta Wapi Chilwe de que pudiéramos realizar programas para adultos, ya que muchos tienen su computador y se darían el tiempo para aprender a través de dicho aparato. En un futuro, que espero no sea muy lejano, lo tendremos listo, pero ¿Qué temas se podrían abordar? ¿Cómo aprende más rápido un adulto? Esperamos sus sugerencias en el correo: millalikan@gmail.com.

Un detalle que siempre es una piedra en el zapato es la forma de escribir en Che Süngun en nuestros programas, dado que en este territorio en términos prácticos no hemos acordado nada al respecto (y el Azümchefe vale call…).

Al rescate del Che Süngun

Otro de mis intereses es recuperar, revitalizar y actualizar el Che Süngun. Como mencioné alguna vez, desperté a una nueva forma de entender nuestra lengua/idioma después de revisar el “Arte de la Lengua General del Reyno de Chile (1764)” de Andrés Febres en Santiago, dejando atrás el método de repetición de mis maestros, dado que su aplicación por lo general no logra los resultados esperados fuera de un entorno que no sea el casero y como nadie habla Che Süngun en su casa, entonces…

Después de mi primer acto de valentía “idiomática”, al decir algunas ideas en Che Süngun en el verano de 2007, lleno de errores de todo tipo, agarré la confianza para seguir avanzando en la recuperación de mi variante territorial. Así que me puse a elaborar un sinnúmero hipótesis, poniéndolas a prueba con los hablantes, desechando muchas y achuntándole a varias… Hoy ya he avanzado bastante, aunque entre más despierto mi lengua, veo que es mayor el conocimiento que tengo que recuperar.

En agosto de 2008 me lancé con los primeros talleres de gramática de Che Süngun, talleres que retomé en el invierno de 2009, puliendo cada vez más el material elaborado. Ahora con el curso “Tayin Kuifi Süngun Ñi We Choyün” estoy experimentando nuevas metodologías para despertar nuestra variante territorial (a la fecha aún quedan 4 sesiones del curso). El material elaborado hasta ahora esta disponible aquí:


Importante mencionar que también fui uno de los relatores del curso Monitor Cultural Williche del Fosis para 14 peñi y lamüen de Chausrakawün, los jueves y viernes entre noviembre y diciembre de 2010. En el curso hubo un módulo de Che Süngun que se extendió por 32 horas cronológicas, en donde tuve la oportunidad de presentar la gramática básica a los participantes, muchos de los cuales lograron importantes avances (espero).

En el ciberespacio en ocasiones llegan preguntas a este blog o al Fütawillimapu.org respecto al Che Süngun y este entusiasta peñi se da la tarea de ayudar a encontrar las respuestas buscadas. En base al interés de los peñi y lamüen cibernautas, subí a este blog la primera parte del Curso Básico de Che Süngun que estoy desarrollando, el que espero sea un buen aporte.

Otro tema. Hace poco menos de una semana tuve la oportunidad de ir al sector costero de Manquemapu, en donde tuve la oportunidad con el fücha Juan Cumihual Ancapan quien me enseñó algunas cosillas del Che Süngun, pero esa experiencia necesita ser contada en su propio espacio, así que por ahora nada más escribiré al respecto.

Como aparece mencionado más arriba en la Fütawillimapu no hemos tomado un acuerdo general respecto a la escritura del Tse Süngun. En la actualidad existen numerosas formas de escribir nuestra variante y por lo mismo muchos hermanos y hermanas manifiestan su incomodidad, aun entendiendo que más allá de las letras lo que importa son los sonidos.

Podríamos hacer un poco de historia.

En el Memorial del 1936 aparece el siguiente texto:

IDIOMA MAPUCHE
Del Buta Huillimapu

Meita May Pu Peñi Huinca Quiñe Nemel
Pihuayen Inchen-May Raquidamon Fitufien May Pu
Cuife,Puchahuen Pus Layg Tañi Elzo Pu Mec
Chilca Heita Hehuela Quiñe Que No Fien May,-
Monco Chimé Chilca Tañi Fuquemon Futaque
Troquin, Tañi Quimam Inchen Guiem Mapú.

Pu Peñi Que Pu Huinca Affui Maguin Ñateo
Nielay Mapuche, Ailla Mari Pataca Guaranca Petu
Quin Nehuencaiyen.

Cheu Chilca Pu Chau Puslaco Futa Que Lonco
Que Pu Troquin Nefui Futa Que Huiño Pañilhue
Futa Rehuel Lyga Pigui Futa Huillimapu

Fachi Chilca Quimó Heso Puayen Pituta-
ñoleanem Heita Futa Chilca Quiñé Que no Inchen
Pu Peñi Sé Mapuche Quñantu Huelua Yepualo Pu
Piñen Chilquin Cahu Dios Troquiai Qui Mey Pu
Troquim.

Como se ve, en dicho Memorial los Mapu Ülmen (Füta ke Trokin) usaron el alfabeto español para escribir su lengua (lo de la traducción lo vemos otro día).

Hacía mediados de la década 1980, Monkü Küsobkien utiliza un sistema de escritura muy interesante no uniformado en su totalidad pero que da cuenta de la existencia de ciertos fonemas propios del Che Süngun (cartillas "Aprendamos Tse Su'ngun").

Hacia finales de la década de 1980, el “Monkü” impulsa el grafemario Raguileo quizás para dar un carácter nacionalista a la escritura de nuestra lengua. En términos prácticos, el Alfabeto Raguileo es el más usado por los peñi “intelectuales” Mapuche pero para el peñi común y corriente es muy de difícil de aprender y usar.

A mediados de los noventa tañi chau junto al peñi Juan Huenupan elabora un sistema de escritura propio en forma experimental con el cual se realizan una serie de talleres.

El único intento serio que conozco de definir un sistema de escritura del Che Süngun se dio el año 1997 en Lafkenmapu (Comunidad Pichi Ruka) convocando a gran cantidad de hablantes y jóvenes líderes de los territorios de Künko y Külakawün. En dicha oportunidad se definió un grafemario que no ha sido socializado con éxito.

Desconozco si habrá otros acuerdos a nivel de kawün o srewel, o en el contexto urbano.

Posteriormente, el año 2002, apareció el texto "Tukuyen Chedungun taiñ Piwke mo" de Pilar Álvarez-Santullano, Amilcar Forno y Pedro Fuenzalida, quienes optaron por usar el Alfabeto Unificado pero asignando fonemas williches a los grafemas. En mi opinión el texto está escrito en un "Mapudungun extraño" y no Che Süngun (y el contenido también se aleja a momentos de la realidad williche). ¡¡¡Aaaaaaaaaaa...!!! Y en el texto aparece textual "El idioma o lengua hablado por el pueblo mapuche es el mapudungun, que como todo idioma tiene variantes regionales, también llamados dialectos" lo que, según yo, es falso: tanto el Mapudungun como el Che Süngun son variantes territoriales (dialectos) de la Lengua Mapuche (están al mismo nivel, sólo que difiere el número de hablantes).

Por último, en los últimos años varias comunidades han realizado sus propias publicaciones en las que no se explicita el grafemario utilizado, ya sea existente o propuesto por los mismos autores.

En lo particular, dada la cierta libertad existente y mis ganas de experimentar, he llegado a un sistema de escritura que me parece el más simple de transmitir (derivado del unificado), con la característica de que algunos sonidos propios (“n” interdental y “sl”) no tienen su propio grafema. No sé si será mejor o peor que otros blasfemarios grafemarios, pero me ha dado muy buenos resultados. Aunque quizás en un futuro próximo mezcle la forma en la que escribo actualmente con el sistema de escritura de los trabajos de Monkü Küsobkien de mediados de los 80 e incorpore tildes, dadas las sugerencias de mis peñi.

Prometo una revisión un poco más acabada de las distintas formas de escribir el Che Süngun desde el año 1936, pero eso será para otra ocasión.

Antes de que se me olvide: quisiera expresar mi más absoluto rechazo al uso de la “z” en Che Süngun, dado que dicho grafema es símbolo de “lo español” (me recuerda a “Amaroz Gómez Pabloz”).

Finalmente, creo que deberíamos realizar un füta trawün para evaluar propuestas de grafemarios y/o para tomar algunos acuerdos básicos, específicamente en la estandarización de nuevos conceptos.

Künko Mapu Ülmen Choyün

Desde noviembre del año recién pasado se viene generando en el antiguo territorio Künko, mi srewel de origen (lewo/lepun), un proceso de reconstrucción a través del llamado “cacicado” gracias a lo cual por fin estoy empezando a ver los avances que desde años he anhelado. Gracias a los pichi-koyag en los que participa nuestro Mapu Ülmen, machi, kimche y werskin hemos podido conversar en profundidad acerca del estado de nuestra cultura, lengua y religión gracias a lo cual hemos llegado a conclusiones sobre las cuales edificaremos un nuevo futuro.

Chalisrüpun

En resumen, con esto quiero seguir aportando en los próximos meses: mejorar los antiguos software y crear nuevos, realizar una revisión de los grafemarios utilizados en la escritura del Che Süngun, publicar mi traducción de la presentación del Memorial de 1936 y contar lo que aprendí con el fücha Juan Cumihual.

Reitero mis agradecimientos y espero sigan leyendo este espacio.

Mañumtueimün...

viernes, 9 de julio de 2010

Pronto "El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche (Parte IV)"

Debido a que es imprescindible la incorporación de fuentes orales para la reconstrucción de la astronomía Mapuche Williche, la parte cuatro del tema "El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche" demorará un tiempo en aparecer.

jueves, 17 de junio de 2010

El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche (Parte III)

Las últimas publicaciones a las que nos referiremos están basadas en las investigaciones Juan Ñanculef Huaiquinao: una es un artículo que aparece en el sitio Sapiensa.net (2005) y el otro es un reportaje del diario La Nación (2009). El primero es un artículo relativamente extenso, el cual visto desde una mirada occidental podría considerarse como una mezcla de postulados astronómicos con postulados astrológicos. Resumiré los puntos que aporten al tema que estamos tratando:

1. El peñi Ñanculef postula que nuestros antiguos tenían un calendario perfecto: “El Pueblo Mapuche generó hace miles de años un calendario de 13 meses de 28 días fijos cada uno con un ciclo anual de 364 días el TXIPANTU”.

2. “La fórmula matemática de los ciclos, estaba dado por la siguiente fórmula matemática y ha sido reproducida en muchos tejidos ancestrales, bajo la figura de la Cruz Cuadrada, o KALÜL CHE, como le llamamos ancestralmente a esta Cruz. (El Cuerpo Humano):

WÜLTEY = Q x T x A, (kiñe Warranka Wenu)

Donde:
Wültey es el ciclo que equivale al traslado de la tierra en torno al Sol.
Q, es la cantidad de traslado, y representa el Agua en muchas culturas es AQ’UA
T, es TÜWAY y es el tiempo, medido como (giros) en Mapuzugun.
A, es Antü (sol), Tantos soles. Años. Txipan-Antü, tantas salidas del Sol.
Kiñe Warranka Wenu = Elevado a mil.

Estos dibujos además de matemáticos constituían los grafemas de la escritura mapuche, que eran en total 12 grafemas explicativos de los ciclos y la lectura del pasado y del futuro. Constituyen ideogramas aún no develados, como el viaje del Alma por ejemplo, o el laberinto de la Machi.”

3. Respecto a la lucha de Kai Kai y Tren Tren (el agua versus la tierra), el peñi Ñanculef afirma: “el Pueblo Mapuche sabe que este es un proceso cíclico que se debe producir para bien o para [mal], de entre cada 12 mil a 16 mil años, con un espacio intermedio de MIL años, KIÑE WARRANKA, donde el Warranka representa el ciclo milenario” (ciclos básicos de 12.000 años).

4. Se puede concluir que el pueblo Mapuche cumple 12.477 años este 21 de junio de 2010, dado que cuando llegaron los españoles el calendario Mapuche indicaba el año 12.007 (1.540 del calendario occidental).

5. Existen ciclos intermedios de 64 años, 81 años y 144 años (cuadrados perfectos), basados en ciclos naturales.

6. Existen ciclos cósmicos de 1.000 años: “el sistema solar completo cambia de status, cayendo bajo la dominación energética de otras constelaciones, lo cual hace que vengan grandes cambios en la tierra por la influencia de esas energías”.

La segunda publicación es un reportaje del diario chileno La Nación, de junio de 2009, en el que Juan Ñanculef reitera la data del Pueblo Mapuche (más de 12.000 años), además de nombrar cuatro constelaciones Mapuche:
  • Willi leufü o río del sur (centro sur de la Vía Láctea)
  • Luan, galaxia del wemul o constelación de la cabra (aymara y occidental) al norte de la Cruz del sur.
  • Welu witxau filu, galaxia de la serpiente de dos cabezas, sur oeste de las Tres Marías.
  • Gül poñü o galaxia de las papas arrumadas, fondo izquierdo (oeste) de las Tres Marías.
Imagen 14: El Calendario Mapuche de 13 küyen.

Respecto a las investigaciones de Juan Ñanculef podemos decir que la idea tan difundida de los 13 meses de 28 días es una aproximación de la realidad, dado que entre una fase lunar y su repetición transcurren 29,53 días en promedio, es decir, unos 29 días, 12 horas y 44 minutos (aunque el giro completo de la luna alrededor del planeta Tierra es de aproximadamente 27,3 días, es decir, unos 27 días, 7 horas y 43 minutos). Y no es que quiera echar abajo las convicciones de muchos peñi y lamüen, pero se ha sobredimensionado la perfección del calendario Mapuche: hace unos meses calculé “a mano” los ciclos de la luna, con meses lunares de 28 días, y los ciclos del sol, con una traslación promedio de 365,25 días y concluí que los ciclos teóricos no coinciden con los ciclos observables (si hay alguien interesado le puedo pasar la planilla en formato Excel). Hice el mismo ejercicio con meses lunares de 29,53 días y la traslación del sol mencionada: llegué a los ciclos lunares de 19 años registrados por muchas culturas, fenómeno que atenderemos más adelante a través de ejemplos, por lo que concluí que nuestros antiguos seguramente contaban 12 meses y reservaban algunos días para la celebración del “año nuevo” (un desfase de 10,89 días para cada tripantu, “comodines” en términos de Ñanculef)… lo curioso es que suponiendo que para cierto We Tripantu hay una fase lunar determinada, digamos luna creciente, dicha conjunción de fenómenos debería repetirse de la misma manera cada 12.175 años (si es que mis cálculos están correctos), es decir, los calendarios lunar y solar se reinician (claro que en dicho periodo de tiempo se presentarán We Tripantu y lunas crecientes “casi” con las mismas características iniciales). En lo concerniente a la cantidad de meses de un año Mapuche, en el Arte de Luis de Valdivia se afirma que son doce, pero no he encontrado más fuentes orales o escritas que ratifiquen esta información.

Respecto a la fórmula matemática de los ciclos, que se supone comparten otras culturas de lo que hoy es Latinoamérica, necesitamos dedicarle un análisis en detalle para intentar comprender su lógica. Sólo diremos que es casi seguro que hay un error en lo que respecta a Kiñe Warranka Wenu (Elevado a mil) pues para todo número mayor que 1, al elevarse a mil produce un número inmensamente grande que supera por mucho el orden de las cuatros cifras. Trataremos de desentrañar esta fórmula cuando recopilemos más antecedentes. Por otro lado, respecto a la existencia de ideogramas Mapuche tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo, pero que no tengo información que respalde mi “tincada”.

Acerca de Tren Tren y Kai Kai, evidentemente estamos hablando de una narración que data de tiempos muy remotos, en el que territorio Mapuche estuvo sometido a una elevación “apocalíptica” del nivel del mar y/o grandes inundaciones, acontecimiento que nunca fue olvidado y que quizás (porque no es descartable) podría tener una data de unos 12.000 años… ¡Se imaginan! ¡Un relato de 12.000 años vivo en la memoria de una Nación! En mi opinión la lucha de Tren Tren y Kai Kai se volverá a repetir para dar inicio a un nuevo nacimiento, un nuevo ciclo.

Los ciclos intermedios propuestos por el peñi Ñanculef, no tienen sustento en ciclos naturales según lo que he podido averiguar, pero si tienen cierta lógica.

Teóricamente, el ciclo de 64 años indicaría una relación entre las vueltas que se dan en los Ngillatun Wenteche con el ciclo lunar. Sin embargo, en base a meses de 28 días se presentan distorsiones, pues si la traslación dura 365 días y el año lunar tiene 364 días (13x28), el calendario se atrasa un mes cada 28 años y no en 64 años. Además habría que considerar una pérdida de 0,25 días cada año, por lo que luego de 28 años habría un desfase de 7 días. La verdad creo que el ciclo de 64 años ha sido forzado, en base a una forma de hacer Ngillatun que no se conoce en la Fütawillimapu. Los otros ciclos intermedios y ciclos cósmicos deben ser entendidos desde la óptica del müpiltun (recomiendo al lector o lectora dedicarle un tiempo a la lectura de la publicación en cuestión).

Ahora, centrándonos en las constelaciones aparecidas en el reportaje de La Nación, lamentablemente no aparecen imágenes que expliciten las descripciones, sin embargo se constata la persistencia de nombres en Mapuche y de los astros aludidos, a excepción de los términos willi (sur), gül [ngül] (grupo, agrupación) y filu (culebra, serpiente). También llama la atención la traducción de luan, como wemul y no como guanaco.

(Continúa…)

miércoles, 16 de junio de 2010

El We Tripantu y la reconstrucción de la Astronomía Mapuche (Parte II)

Gracias a una muy breve visita al Instituto de Estudios Indígenas de la Universidad de La Frontera (Temuko), pude ver algunas definiciones recopiladas en el “Diccionario Comentado Mapuche-Español” (1960) de Esteban Erize, publicado en Argentina. Este trabajo compila las más importantes obras dedicadas a la Lengua Mapuche hasta la fecha su publicación, de autores que ya hemos mencionado (De Valdivia, Havestadt, Febrés, De Augusta,…) y de otros que no he podido conocer.

En mi opinión, el diccionario de Erize es un excelente trabajo, aunque su sistema de escritura no es muy elegante. En lo que nos convoca, tenemos las siguientes expresiones (reescritas en Che Süngun):
  • Kolli Pall: Estrella colorada.
  • Luan: guanaco (vocablo quechua españolizado). Luan llaman a un conjunto de estrellas que no sabemos identificar.
  • Pall: nombre genérico de los astros y de las constelaciones, que a veces denominaban por el número de estrellas visibles: decían Küla Pall, por las Tres Marías y Meli Pall por la Cruz del Sur. Palo mediano, especie de barreta o azadón que empleaban para hacer hoyos y para desenterrar papas.
  • Pünon Choike: Rastro o pisada del avestruz. Denominación que daban al grupo de las famosas estrellas Mintaka, Alnilam y Alnitak conocidas por las Tres Marías, alusión a los tres dedos del avestruz americano. Desechamos la acepción de la Cruz del Sur, adoptada por algunos autores, debido probablemente a la contradictoria definición de Augusta quien en su Diccionario define Pünon Choike por Tres Marías y en el suplemento del mismo Diccionario traduce el vocablo por Cruz del Sur. Al traducir el sinónimo Namun Choike Augusta dice prudentemente: “cierta constelación” sin especificar cuál. Según Valdivia y Febrés la Cruz del Sur se denomina Meli Srito, lo que es lógico por ser cuatro estrellas que la componen. En habla moderna se llama Meli Pall.
  • Sritro, Srichro: derecho, recto.
  • Yepun: Pasar a llevar, yendo de aquí para allá. Lucero de la noche; al de la mañana se le designa Wünelfü.
  • Wangülen Mapu: país de las estrellas, firmamento.
  • Wünelfü: Lucero de la mañana. Venus.
Se subentiende del trabajo de Erize, que el franciscano Félix de Augusta no fue muy prolijo en su diccionario en lo que respecta a las constelaciones Mapuche, por lo que se debiera tener cierto resguardo al consultar dicho contenido. Aún así me gustaría confirmar por mi mismo el valor del diccionario de De Augusta para el tema que estamos tratando.

Imagen 5: “Acercamiento a un Estilo de Astronomía Mapuche: Las Diferentes Formas de Observar los Astros” (2008) de Gabriel Pozo Menares

Otro trabajo, reciente que me llamó bastante la atención y que considero realmente notable, es una presentación en power point (en realidad un PDF) llamado “Acercamiento a un Estilo de Astronomía Mapuche: Las Diferentes Formas de Observar los Astros” (2008) de Gabriel Pozo Menares. En dicha presentación, Pozo hace las siguientes proposiciones (transcritas tal cual aparecen en la presentación) respaldadas por imágenes:

Nota: las imágenes de la 6 a la 12, han sido tomadas del trabajo de Gabriel Pozo.
  • Wagül: constelaciones
  • Küzemallu: planetas
  • Yepun: Júpiter
  • Wüñelfe: Venus
  • Gaw, Gaw Poñü, Wüchul Poñü (ver Imagen 6): “¿Ruidosas o agrupadas?”, “papas amontonadas”. Corresponde a las Pléyades. Son indicadoras del inicio del año mapuche. Una semana antes de que aparezcan, el mar comienza a dar fuertes sonidos, como golpes fuertes, indicando que ya van a aparecer (posible onomatopeya de Gaw).
Imagen 6: Gaw, Gaw Poñü, Wüchul Poñü.
  • Welu Wixaw o Wixan (ver Imagen 7): “Unas tiran para allá, otras para acá”. Corresponde a Dseta, Épsilon, Delta; Lota, Theta y c-45 de Orión. Se identifican como “tres estrellas grandes en fila, que casi se cruzan con tres estrellas en fila más pequeñas” (Pascual Coña; citado en Wilhelm, 1930). Su relación puede ser con un antiguo “deporte” mapuche, con un tipo de “baile”, o porque ambas figuras están mutuamente ayudándose para atraer o tirar al Sol en el solsticio de invierno.
Imagen 7: Welu Wixaw o Wixan.
  • Meli Pal (ver Imagen 8) o Kalolasta (ver Imagen 9): “Cuatros azadones” o “La Rastra”. Se interpreta de acuerdo al testimonio de Pascual Coña. Corresponde a alfa, pi, delta y beta 1 del Escorpión. Alfa, cuyo nombre es “Antares”, parece ser Kollü Pal para los mapuche. El cambio de nombre podría deberse a la modernización de los utensilios para el trabajo de la tierra.
Imagen 8: Meli Pal (cuatro azadones)


Imagen 9: Kalolasta (la rastra)
  • Chawün Achawall: “Junta de pollitos”, traducida muchas veces como “la gallina y sus pollos”. Corresponde a las Pléyades del Sur (Lehmann-Nitsche, 1925). Específicamente, la estrella Theta de la Carina (Quilla) corresponde a la gallina, y todas las demás estrellas serían sus pollitos.
  • Pünon Choyke o Namün Choyke (Ver Imagen 10): “Huella de Avestruz” o “Pie de Avestruz”. Ave de mucha importancia. Alimentación en el pasado. Permitió la procreación (ver Piam “El Viejo Lat’apay” en Lenz, 1895-1897). Se le representa en distintos rituales (Gillatun, Geykurewen); a través del Pülalkantun (juego con hilos); y como dibujo en el Kulxug [ver Imagen 11]. Es la única que presenta una narración de origen, según Claraz (1985), en conjunto con la constelación Lükay (Boleadora). Correspondería a la Cruz del Sur.
Imagen 10: Pünon Choyke o Namün Choyke (Cruz del Sur)


Imagen 11: Choyke Kulxug
  • Lükay o Xana Lükay: “Boleadora” o “Boleadora Lanzada”. Corresponde a las estrellas Hadar (beta) y Rigil Kent (alfa) de Centauro. Es un instrumento que permite cazar avestruces, alimentación principal de los mapuche en tiempos remotos. Junto al Pünon Choyke tienen una narración sobre su origen.
  • Luan o Poxo Luan: El “Guanaco”. Corresponde a las siguientes estrellas del Centauro: épsilon, la cabeza; épsilon-dseta, el cuello; dseta-mi, el dorso; mi-ni, la cola; dseta-eta, la extremidad anterior; eta-zeta, la extremidad posterior (Lehmann-Nitsche, 1925). Se encuentra muy cerca del Pünon Choyke y del Lükay, por lo que se podría interpretar como una completa acción de cacería de estos animales [ver Imagen 12].
Imagen 12: Pünon Choyke (Namün Choyke), Luan (Poxo Luan) y (Xana) Lükay.
  • Rügagko o Menoko: Los dos pozos de agua u ojos de agua. Corresponde a las Nubes de Magallanes. Son fundamentales para la vida: En tiempos muy antiguos habían tres de estos pozos/ojos, pero uno se secó, y un segundo también se está secando. Cuando se sequen los tres, será el final de la naturaleza y del Universo.
  • Rüpü Epew o Wenu Lewfü: “El Camino del Epew” o “Río del Cielo”. Corresponde a la Vía Láctea. Es a través de este camino donde se pueden ubicar todas las constelaciones mapuche revisadas en esta presentación, lo cual es una narración, un estilo de cuento, donde aparece el Choyke con el Luan escapando de Lükay; el trabajo de Meli Pal; la reunión de Chawün Achawaj, entre otros.
En su trabajo, Gabriel Pozo transcribe una narración del origen de “Lükay” y “Pünon Choyke”:

“Fuimos a dormir; el cielo se aclaró y se vio muy bien la Cruz del Sur y las “dos boleadoras”...Los [mapuche] me contaron que las dos Boleadoras, junto al Avestruz, tenían gran significado. Al principio del mundo, un [mapuche] cazó un avestruz y tiró las boleadoras, pero erró. Por eso los mapuche todavía yerran a veces hoy en día. Si hubiese alcanzado al avestruz, los [mapuche] no errarían nunca. Esto fue anotado en el cielo para que los [mapuche] lo recuerden siempre” (“Diario de Viaje de Exploración al Chubut. 1865-1866” (1998) de Jorge Claraz, página 87).

Del trabajo de Gabriel Pozo podemos ver que las propuestas planteadas tienen el respaldo de narraciones y del trazado coherente de imágenes en el firmamento. Sin embargo, a la luz de los anteriores autores, me parece que Pozo ha errado en algunos puntos que veremos posteriormente, cuando en base a la información recopilada lleguemos a algunas conclusiones. Destaquemos la aparición de la expresión Kollü Pall (Kolli Pall) como el posible nombre Mapuche de la estrella Antares (la estrella más importante del Escorpión, de color rojo).

Imagen 13: Escudo diseñado por Robert Lehmann-Nitsche para representar a la provincia argentina de la Pampa. Se observa la constelación del “Guanaco Celestial”.

Hace poco tiempo me topé con otra publicación muy interesante llamada “La constelación del guanaco” (2008) de David Williams, que supongo es argentino, referida a los conocimientos astronómicos de los pueblos de las pampas del waisüf mapu (hoy Argentina) que convivieron con nuestros ancestros Mapuche de ese territorio. Williams hace una recopilación de antecedentes acerca de una constelación con forma de guanaco que aún no ha sido precisada, presentando los dos postulados clásicos, a la vez que agrega una tercera posibilidad para resolver dicha incógnita.

Las tres posibilidades para la constelación del guanaco serían:
1. Las estrellas del centro de la constelación “Centauro” (Lehmann – Nitsche, 1922).
2. Las cuatro estrellas inferiores de la constelación “La Mosca” (Casamiquela, 1993).
3. Las Pléyades (Williams, 2008, siguiendo los avances de otros investigadores).

Williams se basa en dos hechos relevantes: (1) para los “araucanos” de las pampas las Pléyades reciben el nombre de ngau y (2) nau [textual] significa “guanaco” en aonikenk áish. Así mismo señala que hay que considerar que nau [¿ngau?] sería un término de las pampas (traspasado posteriormente Ngulumapu) y que para los Mapuche las Pléyades tendrían el nombre original de “montón de papas” o wütrul poñi. El autor propone que el término nau [ngau] pasó de los aonikenk áish a los gününa kënë, que supuestamente estaban mezclados racial y culturalmente con los Mapuche de Puelmapu, por lo que a través del contacto de los gününa kënë con los Puelmapuche, dicho término llegó a Ngulumapu. Williams deja, además, entrever que este no sería el único préstamo “cosmogónico y mitológico” de los aonikenk aish a los Mapuche.

En base a los que ya hemos visto, si la proposición de Williams es correcta, la incorporación del término ngau a la lengua Mapuche se realizó hace por lo menos medio siglo atrás (ver Luis de Valdivia), lo que demostraría que el Pueblo Mapuche siempre tuvo parte de su población en lo que hoy son las pampas argentinas. Importante destacar que la “casi” ausencia de una traducción propia del término ngau en las obras antiguas, respalda la tesis de que ngau (o nau) es una incorporación de los aonikenk (tewelche), aunque existe el término Mapuche ngaukun (“lavarse las manos”) en el Arte de Luis de Valdivia) con lo que la expresión ngauku poñi (Pléyades para Havestadt) podría traducirse como “papas lavadas”… ¿Superposición de significados? ¿O quedó la palabra aonikenk con significado Mapuche? ¿O ngau es un término Mapuche y sólo es una coincidencia? Trataremos de resolver este problema más adelante.

(Continúa…)

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